Sawadee krap!

20130131-153630.jpgNuestra salida de la India fue a través de Calcuta, solo estuvimos de pasada en esta ciudad, pues tomaríamos un avión con destino al Reino de Tailandia. Pisamos tierra en la famosa ciudad de Bangkok, y si bien hay muchas películas que la muestran como un lugar de perdición y de excesos (algo tienen de razón), esta ciudad como cualquier capital del mundo ofrece un atractivo mucho más grande, que pronto contaremos, pues estuvimos solo por un día y si bien fue por tan poco pudimos sentir la real diferencia entre la India y Tailandia. El aire era mas húmedo, pero mucho mas limpio. Si bien para los europeos, Tailandia es un país algo sucio, para nosotros esto era el real paraíso, todo funcionaba, no había olores extraños y las calles completamente ordenadas.
A 2 horas de haber pisado tierra, y como si hubiéramos salido a comprar comida, simplemente fuimos a una agencia de viaje y compramos tickets de bus y Ferry para el día siguiente, todo un lujo después de haber tenido que luchar tanto con el transporte. Ya se acercaba la navidad y queríamos descansar y relajarnos después de las últimas cinco semanas, por lo que elegimos uno de los destinos turísticos por excelencia en Tailandia: Koh Phi Phi.

Mar de andamán.

Mar de andamán.

Esta isla paradisiaca, es conocida porque en sus cercanías se encuentra “la playa” de la película que lleva el mismo nombre (lo que curiosamente es un error, pues la verdadera playa paradisiaca que relata el libro se encuentra en la costa oeste, pero nadie parece notarlo), y porque fuera de un par de actividades como trekking o escalada en roca, todo se traduce en playa por el día y fiesta por las noches.
La isla es tan pequeña que es posible recorrerla de punta a punta en menos de una hora, pues como pudimos apreciar desde uno de los miradores, el pueblo es tan solo un banco de arena entre dos cerros que sobresalen en el mar, la isla tiene forma similar a una “H”. Con esto presente se hizo fácil entender la destrucción que causó en el lugar el tsunami que azotó al sudeste asiático hace ya 8 años. El 26 de diciembre del 2004 la gran ola tomó a todos de sorpresa en la mañana y cruzó de un extremo a otro arrasando con muchas de las construcciones hechas en su mayoría de material liviano, dejando un enorme desastre tras de si, y llevándose a muchos que a esa hora aún descansaban de la noche anterior.
Tonsala, el "pueblo" de la isla.

en el banco de arena, Tonsala, el “pueblo” de la isla.


A pesar de que ha pasado menos de una década, es como si nunca hubiera pasado nada, pues la construcción de hoteles no ha cesado y toda la isla esta dedicada al turismo, convirtiendo al pueblo entero en una especie de resort de vacaciones, pues la gente local (quienes son en su mayoría musulmanes) se ha retirado a vivir a los lugares más altos, construyendo en el lugar una infraestructura completamente ligada al turismo, donde solo un desolado memorial ubicado camino a los cerros recuerda lo que aquí paso.

Al fondo, bamboo beach.

Al fondo, bamboo beach.

El tour obligado es subirte en un barco que te lleve a recorrer las distintas playas o islas alrededor de Phi Phi, donde puedes hacer kayak, nadar y hacer snorkel. La oferta es amplia: un “longtail” para el que quiera la experiencia local, un barco normal, con kayaks y almuerzo es una opción más económica, y un yate con barra libre y sound system para que no pare el mambo, o su versión mas barata en un barco mas feo es la opción del sediento que no quiere dejar el festejo. Después de recorrer todas las playas alrededor, lo mejor es anotar tu favorita, para que al siguiente día le pagues a algún bote taxi para que te lleve directamente a esa, pero temprano, porque a eso de las 3, las playas vuelven a invadirse de grupos haciendo el tour, y pierde ese toque mágico y paradisiaco que la hace tan especial. La playa principal de Koh Phi Phi es como un lago, y la marea se recoge bastante en las tardes, por lo que para los que quieran nadar un poco, es mejor intentar con la otra playa de la isla, llamada Long beach.
Longtails en Maya beach.

Longtails en Maya beach.


Al caer la noche, las calles comienzan a llenarse de gente y la fiesta se toma la playa, las afueras de los supermercados y los distintos bares. En uno de los bares la oferta era clara: te subias al ring a pelear con un profesional del Muay Thai y te ganabas un “bucket” (Un balde similar al que usan los niños para jugar en la arena, repleto de trago, bebida, y ese misterioso red bull tailandés que venden en botellas de jarabe para la tos). Los malogrados gringos (y gringas porque también habían peleas de mujeres) terminaban con el rostro hinchado y molido, pero eran la celebridad del minuto, y quizás por un trago eso valía la pena.
Mar recogiéndose en la playa principal.

Mar recogiéndose en la playa principal.


La misma fiesta se repite todos los días, pues con el recambio diario de viajeros siempre hay un buen número de eufóricos que se vuelve loco con los fuegos artificiales y el ambiente. La música también se repite en el mismo orden día tras día, y a eso de las cinco de la mañana, la gente comienza a dar paso a motos con acoplado que recogen toda la basura, para que ya mas o menos a las ocho la playa luzca reluciente y lista para otro día (excepto por el ocasional calzoncillo o sostén que aparece flotando desde el fondo).
"slinky", el lugar donde se arma el mambo.

“slinky”, el lugar donde se arma el mambo.

Toda una maquinaria coordinada y digna de admirar. Y claro, de repente entendí algo que venía notando desde el primer día que llegamos aquí : no hay competencia de precios entre restaurantes (es muy leve la diferencia de precios, excepto en los resorts), los alojamientos tampoco bajan de un precio que resulta algo caro para el país, y los tours están estandarizados al igual que las fiestas; una verdadera “isla resort”, un negocio del que casi todos los habitantes sacan una tajada, pues finalmente aquí desde antes de llegar ya estas prácticamente obligado a consumir “el” producto que se te ofrece.
Muchos turistas llevan vendas en sus piernas, entre otras cosas, por jugar con fuego, como esta cuerda.

Muchos turistas llevan vendas en sus piernas, entre otras cosas, por jugar con fuego, como esta cuerda.

No es de extrañar entonces que muchos de los viajeros que se dedican a escribir tengan en su mayoría palabras no muy buenas sobre este lugar, pero a mi modo de ver, eso es exagerar demasiado. Koh Phi Phi es un lugar dedicado completamente al turismo playero, no es un lugar para ir a descubrir cosas nuevas ni ver a la gente local. A los que aún piensan en Tailandia como un paraíso tropical inexplorado, o un lugar donde la gente será curiosa con los extranjeros déjenme decirles que hace ya 20 años que Tailandia se comenzó a transformar en una maquina de turismo, y hoy reciben a más de quince millones de turistas al año (más del 7% del PIB del país), siendo Phi Phi uno de los lugares más populares entre quienes vienen.
Estuvimos una semana disfrutando de la vida playera, y quizás lo más decepcionante fueron los precios, algo más caros que en el resto de las islas, pero de ahí en más todo resultaba perfecto para descansar y pasar un buen rato; un lugar perfecto para vacacionar y no preocuparse mucho por nada.

Datos Utiles:

-Moneda: Baht (30 Bahts= 1 USD).

-Siempre se debe tratar de llegar en el primer Ferry del día, pues a lo largo del día llegan varias olas de turistas con más gente buscando alojamiento barato que la oferta disponible, por lo que si tomas el último ferry corres el riesgo de pagar por algo mucho más caro que lo presupuestado o vagar toda la noche con tus cosas por la isla.

-Alojamiento: Lo más barato ronda los 10 USD, siendo un dormitorio generalmente bastante hacinado-24 camas aprox. con colchon y almohada de cuero- y sin mucho espacio para dejar las cosas. Conviene pagar algo más caro.

-Cerveza: 2 USD una botella de 600 ml/ “Bucket” con Whisky Thai: 6,5 USD.

-Tour por las islas: 20 USD el más barato.

– Pasaje Bus+Ferry desde Bangkok: 40 USD (a través de una agencia, por bus gubernamental es algo más barato).
-Ojo con tailandeses que amistosamente se te acercan a ofrecer drogas con mucha naturalidad y soltura, suelen ser policías que se descubrirán a si mismos solo cuando les hayas pagado. La política de drogas en Tailandia es bastante dura, y los policías se aprovechan de eso para intimidar y pedir plata a cambio de no llevarte detenido. Esto pasa más a menudo de lo que podrían creer, y ante la situación lo mejor es involucrar a la menor cantidad de personas en el tema, ya que una vez en la estación, el precio comenzará a elevarse enormemente. Hay mucha información al respecto en internet.

2 comments

  1. Sussy dice:

    interesante su estadía ,realmente es buena la recomendación de las drogas sobre todo para las personas que les gusta y son ingenuos ,suerte en el viaje y aventuras que le queda por vivir disfrútenlo

  2. Eduardo dice:

    Curioso que hallan encontrado Bangkok limpio y ordenado. India debe haber sido terrible.

    Duda, llegaron a Koh Phi Phi directo desde BKK? Cuanto se demoró el ferry?.

    Suerte con el redbull para la tos y su whiskey thai.

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