Un viaje express por el este de Java.

"Límite radio de seguridad del crater" Monte Bromo.

“Límite radio de seguridad del crater” Monte Bromo.

Yogya nos había dado una muy buena impresión de Java. Estábamos en una posición intermedia en el mapa y debíamos elegir hacia donde partir: podíamos ir hacia el oeste hacia Sumatra, queríamos llegar hasta la punta, a la localidad de Banda Aceh, pero significaba más de doce horas en bus hacia Jakarta, un ferry y otro bus para cruzar todo Sumatra, lo que en total era al menos dos días de viaje para llegar. La otra opción era emprender rumbo hacia el este, con destino final Bali, pero visitando un lugar intermedio, el cual como en muchas otras ocasiones llegó inesperadamente, de boca de viajeros que llevaban más tiempo visitando el país: existía un volcán llamado monte Bromo, no estaba cerca pero tampoco lejos, parecía una aventura interesante y considerando que era menos ajetreo que poner pié en la lejana Sumatra decidimos partir hacia este lugar. Fue así como en una mini-van junto a algunos Indonesios nos dirigimos hacia Malang, sin realmente saber con que nos encontraríamos.

Muchos edificios en Malang recuerdan su pasado holandés.

Muchos edificios en Malang recuerdan su pasado holandés.

Malang es la ciudad más importante del este de Java. Alguna vez fue el lugar de descanso de los granjeros holandeses, y enormes casas a lo largo de la ciudad hacen eco de esta situación. A pesar de lo anterior, hablamos sobre un lugar bastante tranquilo, ya que con solo 700.000 habitantes, aún se siente un aire relajado y más bien pueblerino. Existen otros pueblos más cercanos al volcán, pero con la mayoría de los alojamientos dedicados al turismo extranjero era muy difícil encontrar algo para nuestro presupuesto. Llegamos con el llamado a rezar a una mezquita cercana; fuera de una pequeña minoría budista e hinduista, son los musulmanes la gran mayoría del país (Excepto en Bali donde la mayoría es Hindú), por lo que los llamados a rezar resuenan por las calles varias veces a lo largo del día. Un pueblo tranquilo, donde en todo el día que caminamos por sus calles vimos a dos extranjeros, y que a decir verdad además de un par de edificios lindos y la primera impresión, carecía de un espíritu que te atrapara. Conversando con la dueña del hostal y luego de un par de llamados pudimos incluirnos en un tour que partiría esa misma noche hacia Bromo. A pesar de que el viaje puede hacerse por cuenta propia, llegar hasta el volcán siempre implica contratar a alguien que te lleve a sus faldas, por lo que sin mucho más por hacer en el pueblo preferimos tomar la oportunidad.

1 A.M, y nos dirigíamos en una pequeña furgoneta al volcán, no habíamos pasado ni siquiera una

Expectativas.

Expectativas.

noche en Malang y ya volvíamos a movernos, todo por llegar y contemplar el amanecer en lo que prometía ser un lugar espectacular. A medida que empezábamos a subir por el camino el clima comenzaba a pasar de uno tropical, a un frío y seco aire de montaña, por suerte llevábamos todas nuestras cosas y pudimos hacernos de una chaqueta y una bufanda. Ya comenzaba a amanecer, estábamos dentro del parque nacional Bromo Tengger Semeru y la tenue luz revelaba un paisaje completamente distinto al que dejamos atrás en Malang; arena volcánica de color negra, poca vegetación, viento y un frío que solo era soportable gracias al café que ofrecían unos locales en lo que era un improvisado boliche resguardado en todo momento por su caballo. Mientras más claro se ponía el día, más impresionante era el paisaje, era como estar en la luna, lleno de montes, grietas y lo que parecía ser un desierto de arena volcánica negra.

Realidad.

Realidad.

Lamentablemente una gran nube no nos permitió disfrutar de la vista por más de un par de minutos. Mientras nos acercábamos al volcán, los jeeps de tour organizados pasaban cada cierto tiempo, y cada vez eran más los que nos ofrecían sus caballos a cambio de un elevado precio.Dentro de este surreal paisaje y a los pies del volcán, un solitario templo dedicado al dios hindú Brahma se erige rindiendo tributo. Llama la atención que solo en esta pequeña zona que rodea al monte, los lugareños llamados Tengger, son en su mayoría Hindús, y el monte Bromo (que en javanés significa Brahma, el dios de la creación en la trinidad Hindú) ha sido durante cientos de años un lugar de veneración ininterrumpida,

El solitario templo en las faldas del volcán.

El solitario templo en las faldas del volcán.

arrojando hortalizas y flores a modo de ofrenda al cráter activo del volcán. A medida que te acercas y comienzas a subir por las faldas del monte, comienzan a aparecer cientos de turistas que llegaron en Jeep o caballo, y siguiéndolos, varios vendedores que tratan de vender racimos de flores para lanzar al cráter del volcán; lamentablemente su estrategia es ser lo más impertinente posible para que alguien con poca paciencia le compre, y terminan siendo un verdadero fastidio. Llegando a la cima, el olor a azufre y una nauseabunda picazón en la garganta quedan en segundo plano por la impresionante visión de este cráter humeante, haciendo que la tediosa subida por los senderos haya valido completamente la pena.

Crater activo del monte Bromo.

Crater activo del monte Bromo.

Ya de vuelta, comenzaba la segunda parte de nuestro plan. Como no volveríamos a Malang, nos bajaríamos en un pueblo con un terminal de buses desde donde pretendíamos tomar otro bus hasta Bali. En el camino, la vegetación comenzaba a hacerse cada vez más espesa y el calor regresaba a medida que bajábamos de altura. Las colinas se veían completamente sembradas de hortalizas casi listas para ser cosechadas (En indonesia llegan a sacar tres cosechas al año!), ya que la población hindú es casi completamente vegetariana, por lo que el consumo de vegetales es masivo. A mediana altura, un árbol se repetía incesantemente a la orilla del camino. Largas flores de un color amarillo fuerte y similares a un copihue colgaban de cientos de delgados árboles; se trataba de Brugmansia arbórea, conocida comúnmente en nuestro país como Floripondio, y que aquí era utilizada ampliamente como planta ornamental.

Floripondios "ornamentales" a lo largo del camino.

Floripondios “ornamentales” a lo largo del camino.

De vuelta a baja altura los hindúes habían desaparecido, las mezquitas cantaban de nuevo y las mujeres solo con su rostro al descubierto volvían a ser la regla general.Estábamos en un lugar llamado Probbolingo, un pequeño pueblo desde donde salían buses a Bali, decidimos jugárnosla y bajarnos aquí. Con suerte encontramos un Bus “clásico”, donde nuevamente fuimos el objeto de curiosidad, esta vez de varios indonesios que nos miraban extrañados y otros que intentaban hablarnos en su idioma.

Habían sido largos dos días y ya comenzaba a irritarnos la incomodidad. Cruzamos el Ferry, y tras una hora y media más (9 horas en total desde Probbolingo) llegamos a Denpasar, la capital de Bali. Era casi medianoche, y debíamos pasar la noche en el lugar. No habíamos comido en todo el día y el último esfuerzo lo utilizamos en comer en el primer lugar que encontramos, lo cual resultó ser un modesto carrito en una feria de verduras nocturna a un par de cuadras de nuestro hostal. El único menú disponible era “Ayam goreng”, un pollo con arroz y ají, que a la usanza tradicional, se come con la mano.

Tenggers a lo largo del camino.

Tenggers a lo largo del camino, Java.

Como pudimos y recordando nuestros días en India nos devoramos el plato sin cubiertos; debe haber sido una imagen chistosa vernos en este mercado comiendo como si fuera un festín romano, fue quizás por eso que un agradable indonesio y su esposa se acercaron a comer con nosotros y terminaron invitándonos a la cena, un amable gesto que nos quitó un poco el peso que llevábamos después de tan duros días.

Había sido una noche de viaje a Malang, una noche durmiendo a saltos en un auto camino a Bromo, y medio día en un incómodo bus, pero finalmente estábamos a pasos de llegar a nuestra pieza. Cerramos la puerta, y dejando afuera ese olor a tabaco con clavo de olor que inunda cada rincón de Indonesia, nos dispusimos finalmente a dormir por una noche sin preocuparnos por lo que vendría mañana, lo cual ya estábamos comenzando a extrañar.

Datos:

– Desde Yogya los dueños de hoteles y agencias de viajes siempre intentaran engañarte diciendo que no hay hoteles en Malang y que es mejor reservar con ellos el viaje a un precio bastante alto, que puede bordear los $200 USD y ser de calidad relativa, sin embargo como viajeros que somos y algo que hemos aprendido a lo largo de estos meses es que siempre hay una 2da opción.

– Hostal Malang: $12 USD

– Tour volcán: $20 USD (esta la opción de ir en jeep por $50 USD)

– Bus Probbolingo-Bali: $10 USD o menos

 

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